La inversión aumenta ligeramente

Han pasado siete años desde que Fortis y Dexia colapsaron. Un aniversario que pasó desapercibido, pero que sigue presente en el subconsciente colectivo de este trauma financiero. A partir de las cifras financieras, se demuestra que las familias belgas se arriesgaron menos que antes de la crisis.

Cerca de un tercio del capital familiar se fija en cuentas corriente o de ahorro, y se llevará a cabo en efectivo. Antes de la crisis, esto era sólo el 27%. Esto puede sugerir que muchas familias belgas siguen siendo reacias a invertir en el mercado de valores. La crisis bancaria aún no se ha olvidado.

La crisis bancaria y la turbulencia asociada del mercado de valores han reducido a la mitad la cantidad que las familias invierten en acciones individuales que cotizan en bolsa, de 57 mil millones de euros a finales de 2007 a 27 mil millones de euros a finales de 2008. Cientos de miles de inversores han sufrido pérdidas debidas a la caída de Fortis y Dexia. Siete años más tarde, todavía hay 54 mil millones de euros menos en acciones que antes de la crisis.

Cabe destacar la pérdida de interés en los certificados y bonos de ahorro. Los belgas siguen vendiendo este tipo de valores de renta fija y parecen paralizar una gran parte de sus ingresos en cuentas de ahorro.

Author: San Meuleman

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